Tips para ser buenas anfitrionas en nuestra fiesta

Si nos decidimos a organizar una reunión, sin duda, el éxito o no de la misma depende en gran medida de qué tan buenas anfitrionas seamos con nuestros invitados . No hay mejores armas que el carisma, la sencillez y los buenos modales para hacer sentir a los demás tan a gusto como en su propia casa.

Si la invitación que hacemos se da como respuesta de agradecimiento por una invitación anterior o un agasajo, lo mejor es hacerlo lo antes posible, sin esperar mucho tiempo, ya que se podría interpretar como un olvido. Una de las características principales de una buena anfitriona es ponerle mucha atención a los detalles, adelantándonos a posibles malas impresiones.

Antes de animarnos a celebrar cualquier festejo, hay que pensar en el presupuesto con el que contamos y en el tiempo del que disponemos. Cualquier reunión por más pequeña que sea significa un gasto, así que primero debemos saber con cuánto contamos para que en base a ello escojamos el menú y las bebidas.

Al definir la cantidad de invitados debemos tener en cuenta el espacio que tendremos a nuestra disposición, así como la vajilla y menaje en general. También es importante que en la lista consideremos personas afines entre sí para evitar cualquier incomodidad e inconveniente.

Ahora bien, si vamos a hacer una reunión formal la cena debe servirse cuando todos estén sentados en el comedor. Pero si es informal lo preferible es un buffet. Si la mesa es pequeña, los platos, cubiertos y servilletas podrían ponerse en una mesa auxiliar para poner las fuentes de comida en la mesa principal.

Los manteles que coloquemos deben ir de acuerdo al momento de la reunión. Si es de noche deben ser de colores enteros, pero si es de día puede ser de variedad de tonos y con mayor libertad en los diseños.

Cuando hagamos la invitación, es importante dar detalles de la reunión, por ejemplo, si es elegante o no, incluso comentar quiénes han asegurado su particiáción. Esto para que las personas puedan vestir de acuerdo a la ocasión o escoger si ir o no, porque lo mejor siempre será que acudan con plena libertad y no por compromiso (eso suele desencadenar un ambiente cargado de mala vibra).

La idea no es que estemos nerviosos para hacer sentir cómodos a nuestros invitados y que todo salga como lo deseamos: una velada gratamente inolvidable.

Fuentes: Terra mujer y familia, Ycomo.

Imágenes: Al día, Marcos García Online.

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Acerca del autor

Escrito por Vicky Sampi

Publicista de 1.54 mts. con aficiones periodísticas, gusto por la lectura, el vino, las caminatas y la buena compañía. Muy pronto aprendiz de cocina (nuevamente).

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